miércoles, 27 de junio de 2012

Yo ya no soy yo


Acabo de meter en la maleta un regalo que me han hecho durante este curso: una piedra. Será que me quiero aferrar a los recuerdos tanto, tanto, tanto que me los quiero llevar conmigo.

Diría Ernesto Guevara “yo ya no soy yo, por lo menos no soy el mismo yo interior”. Y lo suscribo. En septiembre de 2011 una Elena caminaba las calles de Granada. Hoy otra Elena interior ha pisado sobre sus pasos, acompañada y con los ojos estallando en llanto. Unos objetivos alcanzados y otros incumplidos. “No somos infalibles” me decía una voz amiga.

Las maletas casi a punto. Las paredes, de este lugar que fue mi hogar, vacías. Y, la emoción que me mantiene despierta. Recorro uno a uno los recuerdos. Los temores e incertidumbres que me trajeron hasta aquí. Los miedos e inseguridades iniciales. Las añoranzas y nostalgias. Lo mucho aprendido. Las torceduras de pie. La debilidad. La fragilidad. El dolor. La alegría. La fiesta. Lo compartido. Las personas. Las personas. Las personas. Lo más importante, las personas.

A partir de hoy, esta ciudad para mí no será la misma. Las calles esconden imágenes, olores y sensaciones. En esta ciudad me he vuelto a encontrar conmigo. Y he asumido el riesgo de poner en mis manos, una vez más, mi vida. Sin miedo. O con miedo pero, afrontándolo. Sintiendo asumiendo y sabiendo que más tarde dolerá.

Toca seguir, y toca continuar encontrándonos. Éste es el reto de vivir. Comenzar. Finalizar. Y seguir buscando esos que todos buscamos, la felicidad. Me llevo personas en infinidad de gestos, de detalles, de imágenes, algunas atadas a las manos, otras en el aroma del cacao labial y muchas, muchas, en el corazón.

Gracias amig@s. A l@s de aquí con los que he compartido la aventura. Y a l@s de allá, que han seguido siendo, estando, acompañando, entendiendo o simplemente respetando mis decisiones vitales. A l@s de aquí y a l@s de allá, al final en nuestra vida permanecen aquellos que queremos.

Gracias amig@s. Gracias Granada. Yo ya no soy yo, al menos no el mismo yo interior.

No hay comentarios:

Publicar un comentario